Hubo un día en que los Dioses estaban formando en barro a todos los animales e insectos de la tierra, de pronto se les acabo el material y decidieron seguir con una piedra de jade, moldearon una pequeña y fina flecha, le dieron vida y al instante salió volando, así se formó el Tzunum (Colibrí), era bello en todos los sentidos y tan frágil y tan ligera que el colibrí podía acercarse a las flores más delicadas sin mover un solo pétalo, sus plumas brillaban bajo el sol como gotas de lluvia y reflejaban todos los colores, pero el hombre lo quiso atrapar y los Dioses se enojaron diciendo que si alguien lo atrapaba, entonces el colibrí moriría, desde entonces nunca nadie se atrevió a intentarlo, solamente se les deja volar tranquilamente y hacer su trabajo en paz, dejando a los hombres admirar su belleza y rapidez.


En muchas tradiciones, las plumas de Colibrí son atesoradas por sus cualidades casi mágicas. Se dice que el Colibrí trae amor como ninguna otra medicina puede hacerlo, y su presencia trae alegría al observador.


De esta forma es que esta misteriosa y delicada ave ha podido llevar a cabo el encargo de los Dioses: “El colibrí lleva de aquí para allá los pensamientos de los hombres” Si alguien te desea un bien, el colibrí tomará ese deseo y lo llevará hacia ti. Si un colibrí vuela alrededor de tu cabeza, no lo toques. Have fun with mrbet bonus. El tomará tu deseo y lo llevará a los demás; piensa bien y desea cosas positivas para todos. Piensa que por algo pasó el colibrí por tu camino; piensa que algo realmente extraordinario puede ocurrir. De ahora en adelante, el colibrí llevará todos tus deseos y pensamientos de un lugar a otro. Los Aztecas o mexicas, reconocían a los colibríes como aguerridos y valientes luchadores.


Era admirado porque, a pesar de su tamaño, mostraba gran fuerza y poderío al volar. Su belleza, colorido y precisión eran además cualidades muy apreciadas. Cabe destacar que los mexicas pensaban que esta ave nunca moría, y era el símbolo de protección de las pestes que los afectaron.